miércoles, 18 de diciembre de 2013
domingo, 8 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
Otra forma de ver el teatro
Carlos Álvarez Rdz.
El pasado lunes 11 de noviembre, se ofreció en la Universidad del País Vasco de Leioa una obra de teatro muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Un espectáculo interactivo en el que todos los participantes, de una u otra forma, pudieron tomar parte. Etorkizulan no es más que que una forma original que el Programa de Apoyo a Emprendedores de la UPV ha encontrado para transmitir toda la información que, como bien saben por experiencia, se hace pesada y aburrida con simples charlas.
La visita comenzaba igual para todos. Una máscara blanca y una sala de butacas en la que, entre música y humo, se dejaban ver tres mujeres que decían ser unos seres autómatas venidos del futuro capacitados únicamente para trabajar en un mundo con una sola nación donde no existían las guerras. Aquí se iniciaba un largo recorrido, de la mano de estos seres, de más de cuarenta minutos en los que todos los presentes se convirtieron, casi sin darse cuenta, en actores de la obra.
Surge entonces la primera pregunta, de la mano de un hombre que estaba sentado en una butaca. Ambientados en la Revolución Francesa, a finales del siglo XVIII, nos plantean tres opciones: guillotinar, encarcelar o liberar al rey Luis XVI. Aún con algo de timidez, los participantes se fueron soltando y, casi por unanimidad, decidieron encarcelarle, en contra de lo que escribe la historia.
Tomada la decisión, unos metros más adelante nos adentrábamos en una taberna donde Cristobal Colón, sin percatarse de nuestra presencia, hacía el amor con la tabernera. Unos segundos después habría que tomar la primera decisión que dividiría al grupo: ¿quién puede hacer algo de utilidad para acompañar en su nueva aventura a Colón?.
Los seleccionados deberíamos continuar nuestro camino para, pocos metros y muchos años más adelante, ayudar en una enfermería de la Segunda Guerra Mundial. Piernas amputadas, disparos en la cabeza, heridas en los ojos... en nuestras manos estaba salvar sus vidas y, para tranquilidad de los lectores, así fue. Todos los heridos sobrevivieron excepto una mujer a la que, casualmente, atendía yo.
En la siguiente sala dividieron a los actores-espectadores en grupos de ocho personas y estos, a su vez, en dos grupos de cuatro. Mientras uno de los grupos, como si de una rueda de reconocimiento se tratara, esperaba de pie y en fila en una lado de la sala con varios focos apuntándoles, el otro les daba órdenes con un micrófono y un cristal tintado de por medio. "¡Número 1, baila con número 2", "¡número 3, descálzate!", "¡Cantad, todos!"... Por desgracia para las "víctimas" no tuvieron opción de vengarse.
Era hora entonces de terminar el recorrido juntándose todos los participantes en una final revolución industrial, en la que el patrón, con ayuda de sus colaboradores, daba órdenes continuamente a los trabajadores. Los seres del futuro, que desde el principio nos acompañaban, iniciaban unas protestas entre los empleados que terminarían con la victoria.
Ya había terminado el teatro cuando, en una sala de la planta superior, nos confesaron que habíamos sido los únicos que habían decidido encarcelar, que no guillotinar, a Luis XVI. ¿Habríamos cambiado el curso de la historia?
Una mirada al pasado para despejarnos el futuro
Rubén Alonso Maciel
El lunes 11 de noviembre, Zitek, el programa de apoyo a emprendedores de la
UPV, nos hizo participes de un teatro interactivo (Etorkizulan) en el que a
través de nuestras decisiones podíamos cambiar algunos de los principales
acontecimientos más destacados de la historia. Lo que esta compañía proponía
era dividirnos en pequeños grupos para viajar en el tiempo a diferentes épocas
y experimentar de la manera más cercana posible el contexto social de cada una
de ellas.
Así
pues, mi grupo comenzó con la visita de unos seres del futuro que afirmaban que
habían perdido su capacidad de relación y solo estaban capacitados para
trabajar. Además, vivían en un mundo donde existía una única nación sin guerras.
Seguidamente estos seres nos transportaron a la Revolución Francesa, donde nos
dieron la posibilidad de guillotinar, encarcelar o liberar a Luis XVI. Nos
apiadamos, a mi parecer demasiado y tras consensuarlo quedó únicamente
encarcelado. Posteriormente nos llevaron a otros regímenes dictatoriales
anteriores, como es el caso de la época de Cleopatra quien nos obligó a
construirle una pirámide para que el mérito se lo llevara su hijo. También a la
época de los Persas, que nos hicieron participar en unos juegos que se
asemejaban a los duelos de entonces, con el fin de decidir quién se quedaba con el
poder, si el rey absolutista soberano o su hermano que intentaba rebelarse y
unirse al pueblo. Por la elección de los participantes, nos dimos cuenta de que
estaba preparado para que ganase el rey absolutista y mostrarnos así las
tremendas dificultades que tenía la gente de aquel tiempo. Finalmente nos
juntaron a todos de nuevo en la revolución industrial. En ella un patrón de una
empresa nos obligó a trabajar sin descanso, abusando de cada uno de nosotros
y por un sueldo mínimo. Un grupo de obreros apoyados por los seres del futuro
mencionados anteriormente, se rebelaron contra él haciendo posible el triunfo
de la lucha obrera y todos juntos, con el puño en alto lo celebramos.
En
definitiva, Zitek nos enseñó de una manera distinta y original, que cada uno es
dueño de su propio destino y que aunque la situación actual es complicada, lo
es para todos, sin olvidar que en otras épocas lo ha sido aun más. Con ello,
nos invita a que si en algún momento necesitamos apoyo profesional para
emprender o llevar a cabo una propuesta o idea, sepamos que están ahí y que
podemos contar con ellos.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Intención de voto
Carlos Álvarez Rdz.
El PP vuelve a situarse por delante del PSOE en la estimación de resultado electoral después de una oleada en la que los socialistas se habían situado por delante de los populares por primera vez desde las elecciones de 2011. Si ahora hubiera elecciones, el PP lograría el 34,1% de los votos frente al 29% que obtendría el PSOE. Los populares siguen lejos del resultado logrado en los comicios de hace dos años -al contrario que los socialistas que, aunque por debajo, lograrían mejorar el suyo- pero parecen haber frenado el desgaste provocado por el caso Bárcenas.
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